Poema
En cada latido
Mis ojos se llenan de agua salada en tus recuerdos
Mi retina no olvida esos pensamientos que en ti vio
Las riendas de este caballo se han perdido
y ahora trota desbocado hacia el abismo
Ya no huyo más solo camino buscando sombras y cobijo
Mi alma ha abandonado el ser que era y la tristeza la llevo por bandera
Un constante ir y venir de ideas asoman en la azotea de esta cabeza, ahora vacía
Más el corazón no riega de esperanza el cuerpo que me achaca los errores del pasado.
Certeza es lo que no soy, miedo y pasto del rebaño quiero ser cuando atemorizado muera
El esperpento del mundo ya no es lo
que era y deformado se sienta ajeno a la mirada de otros tantos que ni siquiera saben que están en un vertedero
Voceros creen que su grito resuena más está sucio y deteriorado ante oídos sordos que se hacen los tontos
Atento a mis sentidos lloro y no sé por qué ni quien soy
Este tren vaga con un esperanto sin sentido que nadie entiende
Y lo cojo y lo pierdo como me pierdo a mí en cada paso que doy, en cada latido.