Poema
Terrorista internacional
El amor era un terrorista sin bandera.
Lanzaba besos como granadas
y dejaba corazones ardiendo en las aceras.
Las caricias viajaban ocultas
como espías bajo la ropa,
y en cada cama había soldados derrotados
haciendo del deseo su última trinchera.
Se amaban a traición.
Con la boca llena de pólvora y poesía.
Disparaban miradas al pecho
hasta sembrar de ruinas toda la madrugada.
Porque el amor no salva: invade.
Entra como el caballo en Troya,
silencioso y hermoso,
y cuando quieres darte cuenta
ya tienes la guerra viviendo en la cabeza.
Por ti se incendiaron imperios,
se escribieron epopeyas y funerales.
Roma al revés: amor.
Ruina para unos,
para otros la única patria posible.
Maldito terrorista del alma,
todo lo puedes y todo lo dueles.
Dejas flores bomba en las manos,
atentados de sueños en los hoteles,
cadáveres de insomnio bajo las sábanas.
Y, aun así,
a pesar de disparar directo al pecho,
y hacer del mundo un campo de heridas,
a pesar de ello... seguimos buscándote.
Porque nadie escapa
de aquello que lo destruye
tan bellamente.
